En mi época de vigorexia no cabría en mi cabeza perder un solo día de gimnasio por un partido de fútbol, pero ahora que estoy medio curado, o quizás, aún no he vuelto a enfermar, preferí ver el partido. Qué queréis, soy un patriota.
Así que hoy volveré con los pectorales y seguiré poniendo mi rutina de entrenamiento semanal. Eso sí, compensaré mi ausencia de ayer con el Sábado por la mañana. Si alguien se anima le estaré esperando allí.
Por cierto, vaya mierda de partido hizo España. Los turcos son difíciles, pero supongo que nos han acostumbrado a un nivelazo de juego, pero bueno, lo importante es que ganamos.
